La villa de Luxemburgo, capital de Gran Ducado homónimo

Belén Valdehita

La ciudad que ejerce como capital del Gran Ducado de Luxemburgo lleva el mismo nombre. La villa de Luxemburgo está situada en la confluencia de los ríos Alzette y Pétrusse, en la zona sur de este pequeño pero hermoso país. Dotada de un fantástico patrimonio monumental, pasear por sus calles y plazas es como trasladarse a la Edad Media.


Luxemburgo sorprende a sus visitantes por lo limpia que está siempre, y por estar organizada de tal forma que resulta muy cómoda para recorrer en bicicleta, excepto el casco antiguo, que es mucho más recomendable visitar a pie. En Luxemburgo se hallan algunas instituciones de la Unión Europea, como el Tribunal Europeo de Justicia, el Tribunal de Cuentas Europeo o el Banco Europeo de Inversiones.

El clima oceánico de Luxemburgo está influenciado por las brisas que llegan desde el Atlántico. La ciudad disfruta de unos inviernos suaves y de unos veranos muy agradables. El ambiente suele ser casi siempre templado, aunque resulta algo húmedo. Las precipitaciones anuales en Luxemburgo son de 782 mm. En cuanto a las temperaturas, la media anual es de 9 grados centígrados, siendo la media más baja en enero, de 0,8 grados, y la media más alta en el mes de julio, de 18 grados.



Hay que ponerse las pilas, bien cargadas, para visitar Luxemburgo, porque su patrimonio monumental y cultural es variado, abundante y muy interesante. Se puede empezar por la arquitectura relacionada con la Edad Media, que se halla en el casco antiguo de la villa, y cuyas fortificaciones y edificios han sido declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Recomendamos visitar la Catedral de Santa María de Luxemburgo, el Palacio Gran Ducal, la Plaza de Armas o el edificio del Ayuntamiento de la ciudad, entre otras muchas posibilidades.



Luxemburgo también posee una excepcional oferta de museos. Entre los más destacados se hallan el Museo de Luxemburgo, el Museo de Arte Grand Duke Jean, el Museo de Historia Ciudad de Luxemburgo o el Museo Nacional de Historia Natural. No hay que dejar de lado sus fantásticas galerías de arte, como Villa Vauban, el Casino Luxemburgo y Am Tunnel. Los aficionados al teatro disponen en la ciudad del Gran Teatro de Luxemburgo o el Théâtre des Capucins, entre otros.

Los puentes son otra de las claves monumentales de Luxemburgo. La complicada organización del casco antiguo se salva gracias a diversos puentes, como el Puente Adolphe o el Viaducto, dos auténticas maravillas de la ingeniería.


A la hora de comer, descubriremos que la gastronomía de Luxemburgo está muy influenciada por la cocina alemana, la francesa y la belga. Para degustar excelente cocina tradicional y a buen precio, la mejor zona es el casco antiguo. Los platos locales más populares son el jamón ahumado al fuego de leña de haya o de roble, el cuello de cerdo con habas de la huerta, el puré de patatas con chucrut (tierteg), o el bacalao seco con aceite de oliva y ajo. Para maridar las comidas recomendamos los vinos de la zona, como el Riesling, el Pinot gris, el Pinot blanco, el Auxerrois y el Elbling.



La oferta de hoteles en Luxemburgo incluye hoteles de cinco estrellas, como el Hotel Sofitel Luxembourg Europe; de cuatro estrellas, como el Hotel City, el Hotel Novotel Kirchberg, el Hotel Parc Beaux Arts, el Double Tree By Hilton Hotel Luxembourg, el Hotel G.t. Central Monitor o el Grand Hotel Cravat, y de tres estrellas, como el Hotel Campanile Luxembourg, el Hotel All Seasons Du Luxembourg, el Hotel Parc Bellevue, el Hotel Empire o el Hotel Parc Bellevue, entre otras propuestas. Se puede reservar habitación en estos hoteles a través de la página web de Hoteles.net a un excelente precio. Además, registrándonos gratis en la web de Hoteles.net obtendremos descuentos directos de entre un 1 y un 7% en todas las reservas. También se acumulan puntos canjeables para descuentos adicionales en las próximas reservas.

Situada ente los países de Francia, Bélgica y Alemania, Luxemburgo es una encantadora ciudad repleta de bellos rincones, castillos, iglesias, museos, parques y otros muchos atractivos. Su casco antiguo, Patrimonio de la Humanidad, es de lo más recomendable, aunque resulta algo accidentado, con calles empinadas y muchas escaleras.



Luxemburgo posee una gran oferta de vida nocturna y muchas propuestas de ocio, gastronomía y compras. Abundan las joyerías y las tiendas de alta costura, como Gucci, Prada, Armani o Yves Saint-Laurent.

La mejor forma de conocer la ciudad de Luxemburgo es a pie, recorriendo el Paseo Wenzel, que atraviesa los barrios más antiguos de la ciudad, o haciendo el Chemin de la Corniche, que lleva hasta la Ciudadela del St. Espirit, más conocida como “El Balcón más bonito de Europa”, por las impresionantes panorámicas que ofrece.